Inmortalus Perpetua Parte I: Escuela Rata Blanca (Prologo + Introducción + Capitulo 1 + Capitulo 2) - Preview

 Inmortalus Perpetua Parte I: Escuela Rata Blanca

Novela Escrita por: Ritchmore Regum

Fecha: 9/04/2026 - ?/??/????


Prólogo:

En el pitido de un corazón palpitando a punto de perecer fue así como se originó el omniverso circular, una serie de megaversos apilados uno sobre otros en forma de anillo, cuyo centro predomina el cruce de miles de ramificaciones hibridas entre dos o más universos. Después de los inmensos destellos pulsantes de luz celeste contra las caóticas ráfagas de la luz negra, estas fuerzas xenoversales intentaron contenerse mutuamente para evitar que uno prevalezca su dominio sobre el primogénito (en ese entonces reciente) omniverso circular.

Sin embargo, el poder de la fuerza de luz celeste doblegó a las ráfagas de luz negra. Lo que desencadenó como resultado la creación de sus formas físicas y tangibles. La luz celeste adoptó la forma de un gigantesco toro, con su pelaje compuesto de una luminosidad clara y azulada como resultado de ser sometido por la contención de la luz oscura.

Se le conoce como Bull of Heaven: deidad xenoversal que rompe con la estructura espacio-temporal con la finalidad de ayudar a los habitantes del omniverso circular sin importar el lugar, época, planeta, sistema planetario, galaxia, universo, multiverso, megaverso o una parte del omniverso circular en forma arbitraria. Si te has zafado de un problema y escuchas un tenue bramido, fuiste auxiliado por Bull of Heaven.

Las ráfagas de luz oscura, al ser abrumados por el enorme poder de Bull of Heaven. Adoptó una forma humanoide carnosa; tenía la piel más pálida que una estrella enana, cuero de queratina sobre su cabeza con el color más oscuro y remolinos abstractos como si tuvieran la forma de las tormentas de Júpiter y, por último, una armadura de oro negro semejante a la chaquetilla y taleguilla de un torero.

Se le conoce como Null of Limbo: pseudo-deidad xenoversal omnipresente quien siente un gran gozo al invadir y corromper cualquier línea de tiempo cuyo fragmento de consciencia aterrice. Desde matar a los inocentes seres vivos, hasta lobotomizarlos para que sean sus juguetes para su juego de “conquistar” cualquier realidad que capture su atención y entre otras más ruines actividades acorde a su estado de ánimo y sus impulsos.        

La eterna paradoja entre estas dos deidades xenoversales es la irracional creencia humana de Null of Limbo sobre la necesidad de ambos en estar vivos y que, si uno muere, el omniverso circular perece. Si esto fuera cierto, ¿Por qué ambas deidades buscan una forma de destruirse mutuamente, pero siempre terminan resignados a fallar?

La extraña pero impresionante fascinación de Null of Limbo por el relato de Gilgamesh; (aun pese a que siente repulsión y odio hacia los humanos pese a tener forma humana), el cual leyó en uno de sus millones e infinitos fragmentos de consciencia esparcidos por el omniverso circular (cada presencia cambiando o alterando su forma humana a la deseada), forjó su motivación latente para encontrar una forma de ser él quien derrote a Bull of Heaven tal y como el mismo Gilgamesh lo ha logrado.

Si es el primer o el fragmento número 13.800 millones, a este punto del espacio-tiempo, Null of Limbo se ha humanizado como para recordar en qué rincón del omniverso circular ha estado o si es que ha estado fuera de la vigilancia de Bull of Heaven. Encontró un megaverso cuya tierra jamás ha sido fértil para crear vida.

<<Demostraré a ese cretino toro que yo también puedo ser dios y uno mejor que lo que pretenden ser esos juguetes de mierda que creo>> pensó burlonamente la deidad xenoversal con complejos humanos hacía el toro y sus deidades que creó para que fertilizaran los planetas de vida (entre ellos el dios padre todopoderoso).

La pseudodeidad xenoversal usó uno de sus poderes para crear la primera forma de vida en la Tierra y lo mas importante, que lo adoren a el como su dios.

Primer Intento: Cristalizadus

Creo unas figuras humanoides hechas del cristal púrpura más claro; no tenían rasgos faciales o dedos, pero sí tenían una piel dura y rocosa como si fueran prismas vivientes y, por lo mismo, eran rígidos en sus movimientos. 

Null se encontraba ansioso de ver que dichas criaturas pronuncien su nombre hasta que se percató de que … en efecto, no tenían boca.

­—CHINGADA MADRE, STULTUS, PUTO, BAKAS, FUCKING IDIOT, HURENSOHN— respondió con enojo Null of Limbo directo a sus creaciones.

Desde el cielo generó una lluvia de enormes piedras que aplastarían a todos los cristalizadus sin ninguna misericordia o interés en conocer sus propiedades de parte de Null. En su mirada, ausente de empatía, es como si él solamente estuviera realizando experimentos en vez de crear seres con vida.

Era notable que Null era alguien muy novato en crear un mundo lleno de seres vivos, intentó crear algo original en su conciencia, pero no funcionó. Tampoco quería caer bajo como para pedir la ayuda del toro, quien le juraba un odio incluso mayor al que el animal cuadrúpedo le tenía y no quería arriesgarse a perder su potencial nuevo caja de arena, tal y como Bull of Heaven ya le había quitado varios. Null of Limbo tampoco quería arriesgarse a salirse del omniverso circular por temor a encontrarse con un multiverso, megaverso u otro omniverso, el cual podía ponerle fin a su existencia.

Null of Limbo meditó eones de años; para él solo eran minutos, sobre el árido suelo de su propio planeta Tierra, para concentrar toda la información que sus otras presencias en diferentes rincones del omniverso habían reunido. Lo primero que se le vino a la mente era el tema de las criaturas fantásticas y mágicas. Si esos humanos de las realidades alternas que visito escribieron miles de relatos sobre esos seres, entonces él se podía inspirar en esos esos relatos para crear su propio mundo.

La deidad empezó a crear todo tipo de criaturas de su infinita memoria:

Al primer día creó hadas.

Al segundo día creó goblins y duendes.

Al tercer día creó los minotauros y animales antropomórficos.

Al cuarto día creó los grifos y diversas especies aéreas fantásticas.

Al quinto día creó los golems.

Al sexto día creó los druidas.

Y transcurrieron varios días en los que Null of Limbo creaba e introducía miles de especies de entre fábulas, mitos, cuentos y demás relatos fantasiosos a su tierra. El ecosistema no era problema porque podía ajustarlo a su gusto para que no fuera un impedimento para su imaginación.

A los distraídos ojos de la deidad inspirada. Un ente del vacío o varios se infiltraron en su tierra para infectar pocos, pero suficientes residuos de los cristalizadus para plantar una potencial semilla para trasladarse desde su mundo hasta el terrenal. Si Bull of Heaven y sus deidades hubieran estado en este megaverso, ya hubieran frustrado los planes del ente, más no erradicarlos por completo; el poder de los entes del vacío los sobrepasaba.

El ser xenoversal finalizó en crear seres vivos cuando incorporó a los humanos dentro de su mundo. Null of limbo, satisfecho al ver cómo su mundo logró mantenerse a flote 3.000 millones de años (5.000 millones de años es lo apropiado) de historia, cultura, jerarquías sociales, naturaleza, flora, fauna, gastronomía, y entre otros descubrimientos, incluida la magia (elemento predominante de este megaverso), y por ende logró generar más de 3.679 millones de posibles líneas alternas, según su percepción de once dimensiones.

Él ya estaba decidido en entrometerse en una línea de tiempo, como ya lo había hecho con otros megaversos, lo que le llena de una enorme alegría, como su impaciente humanidad comparable a la de un niño pequeño dentro de una juguetería gratis.

A diferencia de sus otras apariciones, él sentía un gran orgullo al entrar a un megaverso que él mismo había creado.

Introducción:

Antes había magia, pero llego el encono para extinguir la chispa.

En tiempos modernos (en el año 2026), varias Aldeas, más específicamente, los humanus (antes pertenecientes a la etiqueta neu mages) ya se han acostumbrado a vivir en un entorno donde la magia era odiada y expulsaban fuera de sus respectivas Aldeas mediante piedras arrojadas o antorchas aquel quien intente practicarla, Otros aspirantes a la magia no corrían con la misma suerte debido a que en la mayoría de las villas terminaban con sus pieles arrancadas mediante dagas ceremoniales y sus cadáveres fueron destrozados y arrojados en enormes hogueras donde eran quemados por los humanus mientras risas crueles resonaban por sobre las montañas de carne abrazadas por el fuego.

Los pocos magos auténticos quienes sobrevivieron ante los crueles actos de los humanus viven dentro de su propio espacio terrenal mágico fuera del alcance humanus; los monstruos o criaturas mágicas que aun habitan entre los humanus pasan desapercibidos, pero sienten las miradas prejuiciosas de los humanus como si están precavidos sobre sus inminentes ataques, haciéndolos sentir más como animales salvajes y menos como seres conscientes.

Esto fue resultado de una acumulación de odio y rencor que una pequeña pero ruidosa parte de la población humana mostraron hacia los magos en los antiguos tiempos y su forma mezquina y despectiva de tratar a cualquiera que no domine la magia como ellos lo hacían según su percepción, dicho odio fue guiada por una figura controversial conocido como Ruz Reathfield quien, a raíz de su odio desmedido hacia los magos, se volvió infame al liderar un grupo radical extremista humanus.

Ruz y su grupo terminaron destruyendo varias Aldeas, quemando sus edificios por completo sin importar si fueran negocios humildes o sencillas viviendas. También torturaban y mataban a cualquier ser vivo que ellos percibían como mago mediante el uso de pistolas arcabuz de chispas; el cañón de color dorado, la caja de color madera café, el gatillo de dorado y sus balas son capsulas con cristales purpura dentro. No solamente el grupo usan los cristales purpura como munición, parte de la magia que conjuran sobre las Aldeas es otorgada por los cristales púrpuras inhaladas por Ruz y todo su grupo. Sin embargo, Ruz no nació con odio y rencor y como todo ser, tiene su historia …

Capítulo I: ¡Feliz Cumpleaños Ruz!

Hace 7 años atrás, en la época en donde los neu mages eran pacifistas en su mayoría. En la Aldea Corde, una de las pocas Aldeas en donde la población era más neu mages que magos. Vivía un niño enérgico y soñador llamado Ruz Reathfield, quien era de cabello negro alborotado con complexión delgada. Sus ojos eran heterocromáticos, en su ojo izquierdo era de color blanco mientras que en su ojo derecho era de color negro. Usaba una camisa de tela gris lisa con pantalones cortos negros de mezclilla desgastados.

Ruz Reathfield era un neu mage quien tenía la peculiaridad de haber nacido intersexual; lo que llevó a ser el foco de atención de sus padres quienes lo consentían y siempre le recordaban que él era un niño especial. Dentro de su pequeño cuarto tuvo una cama individual destendida, un pequeño escritorio curveada de madera y una enorme cantidad de libros esparcidos en todas partes; en su mayoría eran relacionados con la magia y habían sido escritos por el mago “Scarcella”.

Ruz le gustaba creerse especial, su confianza era de proporción al cielo que soñaba con convertirse en un gran mago y quería estudiar en la prestigiosa escuela mágica conocida como La Escuela Rata Blanca, donde los mejores magos habían estudiado y poseen un nivel educativo sin igual. Con tal prestigio el coste era demasiado alto, las únicas formas en las que un niño podía ingresar eran si tuvieras una enorme montaña de monedas de oro o si contabas con un rasgo peculiar o inaudito como si tuvieras una marca de “elegido”.

Los padres de Ruz, igual de llenos de confianza que su hijo, mandaron una carta de solicitud de ingreso haciendo una mención detallada y explícita sobre las características ambiguas de su hijo y esperaron con ansias la carta de aceptación. El nombre de los padres eran Diana y Hirtch Redfield; Diana era una mujer de cuarenta años, cabello rubio alargado, usa una diadema negra y vio a su hijo como si fuera perfecto e incuestionable mientras que Hirtch era un hombre de treinta años, cabello negro rizado y nunca cuestionaba a su esposa, aunque sus ideas siempre estaban volando dentro de su mente.

En un 31 de julio cae el doceavo cumpleaños de Ruz. Es uno de sus días favoritos por que recibe, de parte de su madre, un desayuno especial junto con una sorpresa gratificante. Su gran día empezó al ser despertado por sus padres con una gran sonrisa de entusiasmo mientras le decían al unisonó. “¡Feliz cumpleaños, Ruz!” mientras el brazo de su madre se extendía para darle a su hijo una carta. Ruz ya sabía de que era la carta al ver el color café claro que era característico de parte de la Escuela Rata Blanca.

Ruz había sido aceptado y felizmente dio gracias a sus padres mientras los abrazaba y bajo por la escalera en espiral con peldaños de piedra que conecta desde la puerta de su cuarto hasta el comedor donde su madre ya había preparado su desayuno especial, un plato de huevos Grifo de yema café con clara translucida cocidos con un par tocinetas de cerdo sobre la pequeña mesa de madera por debajo de un candelabro de techo hecho de oro y con puntas afiladas. Ruz con sus manos trozo la segunda tocineta para formar con ella un dos para formar el número doce y empezó a comer.

Después de que finalizaran su desayuno, Ruz quiso comprar los materiales necesarios para mañana y solicitó que su papá le acompañara. Su padre se mostró reacio, pero al sentir la mirada juzgadora de su hijo, accedió a regañadientes y fingió una sonrisa para engañar a Ruz de que está de buen humor para acompañarlo.

Ruz jaloneó el brazo de su padre mientras que él le dijo que se espere porque tiene que ir por su saco de monedas para realizar las compras. Una vez que su padre esté listo los dos se despiden de la madre, quien se despide de la misma forma agitando su mano. Diana, una vez que vio a su esposo e hijo irse, se sentó en un cojín café de algodón dentro de la sala de estar para ver la televisión potenciado dentro de su interior por cristales púrpuras.

Una vez afuera de la casa. El impacienté Ruz corrió como estrella fugaz recorriendo los puestos de mercado cercas mientras que su padre, a paso apresurado, intento alcanzar a su hijo atravesando una multitud de eufóricos compradores mientras ve diversos puestos de distintos comerciantes, en su mayoría neu mages, vendiendo frutos exóticos con sus formas redondeadas y alargadas; en su mayoría eran de color verde como las payas, gueperas, entre otros frutos. Algunos puestos venden electrodomésticos de segunda mano y unos cristales morados para su funcionamiento, pero los puestos que más capturaban la atención de Ruz eran los que vendían varitas mágicas.

Mientras que su padre ponía su concentración en la lista para los útiles necesarios escritos en la carta de aceptación. Ruz observó de entre varias varitas mágicas del puesto una de color dorado con la leyenda “Scarcella” incrustada al centro de la varita. Ruz corrió emocionado como golondrina mientras tiraba del pantalón oscuro hecho de tela de su padre para llamar su atención y que le compre la varita del legendario mago Scarcella.

Hirtch suspiro agobiado, pero se resignó con una sonrisa forzada para no decepcionar a su hijo. Después de todo él estuvo consciente de lo mucho que su hijo admiro al mago legendario y como repasó varios de sus libros escritos y hasta miro los programas en la televisión donde documentaron sus más grandes hazañas desde sus inicios como estudiante de la escuela Rata Blanca hasta ser uno de los pocos magos existentes capaces de realizar el hechizo “Lux Aeterna”, uno de los hechizos casi imposibles que ni un mago experto moderno es capaz de realizarlo.

Hirtch se acercó al puesto para preguntarle al minotauro dueño cuya complexión es más de un neu mage promedio que minotauro, pero conservando el pelaje, cuernos en la cabeza y hocico marcado. El dueño hace su usual bienvenida y conversa con el Señor Rethfield:

—Bienvenido, querido ¿Busca algo en especial?
—Quisiera preguntar por esa varita mágica del mago Scarcella y ver si es auténtica.
—Claro que sí, querido. No podrá ver una varita mágica más auténtica que esta la cual puede detectar seres especiales con solo un toque.

Ruz interrumpe en medio de la conversación:

—Yo soy especial señor. No soy ni chico ni chica aun que me siento más como chico---río de la emoción.  
–¿Enserio pequeño? Si es muy notable de que tus padres te hicieron especial.
—Sí, soy muy especial.
—Bueno, viendo de que eres especial, que te parece un descuento de tres mil monedas de oro a tan solo dos mil quinientas monedas.

Ruz miro con ojos sollozados de emoción y felicidad a su padre, suplicando con su mirada de que acepte el trato y que lo compre para así sentirse como su ídolo Scarcella. Hirtch, cadente de fuerza de voluntad para negar “esta oportunidad” a su hijo o cuestionar al vendedor decidió en aceptar la oferta y de su bolsa sacó tres monedas de oro (dos de las monedas tienen inscritas mil y una quinientos). El vendedor solamente sonrió con placer y entrego la caja de la respectiva varita al señor.

—No se arrepentirá de esta decisión querido. Por cierto ¿A que escuela ira tu pequeño?, ¿Corazón Sagrado o a la de Fintroll?  
—Como ya sabe. Mi hijo es especial y por ende logramos inscribirlo a la escuela Ratta Blanca.
—¿Hablas de esa escuela negligente la cual siguen realizando expediciones peligrosas sin garantía de supervivencia?, En verdad le deseo mucha suerte a tu hijo.

El señor Rethfield solo miró al vendedor como si siente inseguridad ante sus palabras mientras tomó la mano de su hijo para seguir comprando más útiles necesarios como el uniforme escolar, botellas pequeñas y redondeadas para pociones vacías, libros para las materias y demás objetos. Ruz observó con cara de curiosidad a su padre, no estuvo atento ante las advertencias del vendedor:
—¿Qué dijo ese vendedor sobre la escuela Rata Blanca padre?
—No le hagas caso. Estoy seguro de que te va a ir bien en tu primer día de clases y vas a sobresalir como el gran chico que eres. Ahora vamos por tus demás útiles ¿Te parece?
—Sí padre

Ruz continuó caminando con su padre mientras ojeó con un enorme entusiasmo la caja que contenía la varita de “Scarcella” dentro del saco de su padre que lo había guardado después de finalizar su compra. Hirtch miró su bolsa de monedas y sintió preocupación de que no tendrá las monedas necesarias para comprar los objetos mencionados de la lista.

De igual forma Hirtch junto con su hijo lograron comprar los libros desde la biblioteca más antigua de la Aldea y el uniforme escolar lo consiguieron en la sastrería más económica que sus padres conocían. Sin embargo, mientras salieron de la sastrería, vieron una multitud de neu mages viendo un grupo de cuatro personas con peinados extravagantes; dos de ellos tenían cabellos de colores de neón fluroscentes y los otros dos carecían de cabello. El grupo tuvierón de rehén a un joven con la piel mineralizada, siendo evidente de que era un neu golem: Un golem tamaño humanus.

Todos los neu mages alrededor del grupo abucheaban directamente al grupo, exclamando que ellos no tenían por qué lastimar a uno de los suyos solamente por existir y recorrer alrededor de la Aldea. Uno del grupo dio paso enfrente, exhibió su cicatriz sobre su ojo izquierdo sin pupila y su ausencia de cabello, parecía ser el líder de la agrupación. El líder, con su estruendosa voz trato de entonar su monologo haciendo caso omiso al desprecio de parte de los neu mages:

“¡Enormes idiotas son ustedes al oponerse a nuestro servicio ¿Qué no ven que esta inmundicia es un ser mágico en su totalidad? No podemos permitir que los magos nos sigan pisoteando y nos sigan tratando como si fuéramos sus chimeras dóciles, nosotros tenemos la fuerza de voluntad de atacar a los que nos oprimen y romper este entorno de comodidad y mediocridad que los malditos magos nos han hecho pasar, pueden empezar esta lucha al dejarse verse como Neu Mages como si fuéramos solo bestias más y mejor considérense a ustedes mismos como Humanus, nosotros la Resistentia Humanus no nos importa a quienes tengamos que lastimar, un mago es un mago y solo será …!”

Su monologo es interrumpido al ver que dos de los suyos quienes inmovilizaban al chico golem con sus respectivos brazos empezaron a moverse por sí solas hipnóticamente como si fueran culebras en patrón de péndulo sus brazos se retorcían para apretar sus cuellos como si fueran sogas y con sus ojos salidos de sus cuencas. El chico golem corrió lejos de la multitud para la frustración del líder, el resto de los neu mages solamente arrojaban piedras directamente al grupo obligándose a marcharse lejos de la avenida con sus rencores elevados hasta las nubes y los desafortunados hechizados aun tenían sus brazos ahorcándolos en contra de su voluntad. El resto de los neu mages al ver que se fueron retomaron sus rutinas habituales sin darles mucha importancia al respecto.

Hirtch observó el extraño espectáculo solamente para decirle un comentario despectivo del grupo a su hijo, pero noto que su hijo estaba sosteniendo la varita de Scarcella fuera de su caja. Hirtch no supo en qué momento su hijo sacó la varita fuera de su caja, pero él estaba seguro de que su hijo realizó uno de los hechizos que alzaba la voz para mencionarlo miles de veces dentro de su cuarto.

El hechizo realizado era Levítate Anguis de la rama Anima, era un hechizo en donde sutilmente se alza la varita a la extremidad deseada (una o más) de su objetivo con la finalidad de que se muevan fuera de la voluntad del objetivo exhibiendo un comportamiento similar a las culebras. Ruz miró entusiasmadamente a su padre y exclamo:

—¡Viste eso padre, uno de mis hechizos favoritos y me salió al primer intento!
—Siempre creí en ti hijo. —lo dice con orgullo, pero también con preocupación-— ¿Ahora crees que podrías poner la varita donde debe de estar? —
—¿Puedo llevarla fuera padre? Por favor, prometo cuidarla.
—No Ruz, dentro de su caja estará más seguro.

Hirtch trató de mantenerse firme ante su decisión, pero al ver los ojos iluminados por la decepción de su hijo se deja vencer por su capricho:

—Está bien Ruz, puedes llevarla fuera, pero prométeme que no la vas a perder porque si costo muchas monedas. ¿Lo prometes?
—Lo prometo padre ¡Muchas gracias! —Mueve la cabeza de arriba y abajo rápidamente-—
—Bien. —Revisa su bolsa y asiente al ver que tiene el uniforme junto con los libros—Es hora de irnos a casa Ruz.
—Nos hace falta las botellas para las pócimas padre.
—Pude conseguirte una varita más barata pero tu querías la de Scarcella, Ruz. –Su tono es de evidente frustración, pero cede—De todas formas, tenemos botellas vacías en casa que puedes llevarte y pueden retener más pócima que las recomendadas en la lista.
—¡En serio!, muchas gracias padre eres el mejor.
—De nada hijo. Cualquier cosa por ti.

A mitad de su recorrido hasta la casa; habiendo pasado tiendas, escuelas y hogares construidos con mármol mientras que la luz del día se apagaba lentamente. Hirtch sintió como sus memorias inundaban dentro de su mente dejándolo con una sensación de incertidumbre y duda.

Aun mantuvo un recuerdo vivamente sobre como él y su esposa fueron citados a la dirección de su escuela no mágica porque Ruz a la edad de once años trajo unas arañas con un triángulo rojo sobre el otro como símbolo en el centro de su cuerpo y esparcirlas durante todo su salón en la clase de matemáticas sin exhibir en su rostro algún rasgo de preocupación o remordimiento, se le vio sonriente con los hombros encogidos.

La directora de la escuela les comento sobre el incidente, Hirtch podía entender la expresión de sorpresa y confusión de la directora, él tuvo la mente en blanco sobre cómo podía explicar a la atónita directora la forma en como Ruz consiguió juntar varias arañas viuda negra sin ser picado y las esparció por todo el colegio sin que ellos lo supieran. Diana con furor se mostró defensiva ante las acusaciones de la directora hacia su hijo y el cómo su postura no era respetuosa ante un chico especial como lo es Ruz al nacer intersexual. Hirtch opto por no comentar nada para evitar generarle una presión más por encima de su esposa.

Hirtch quiso mucho a su hijo, pero dentro de su corazón palpita agitadamente al saber de qué Ruz desconoce el impacto y alcance de sus acciones, más que sentir agradecimiento de que fuera suspendido indefinidamente de su escuela por el incidente y que los neu mages no percibieron el hechizo de Ruz en los de Resistentia Humanus por concentrar sus repudios en arrojarles piedras, El presiente que la suerte de Ruz tarde o temprano perecerá como las estrellas.

Antes de que Ruz toque la puerta para que su madre los deje pasar. Hirtch reposó su mano sobre el hombro de Ruz y flexiono las rodillas para hacer contacto visual con su hijo como si fuera un gorrión mirando a su cría. El corazón de Hirtch palpitó rápidamente y dentro de su mente filtra sus palabras para evitar herir a Ruz, pero aun así se arriesga porque quiere que su hijo este consciente de sus acciones y reconozca el cómo puede afectar en los demás.

—Ruz, queridísimo hijo mío. Como sabes, mañana te iras a la Escuela Rata Blanca y estarás ahí durante todo el semestre. Mientras estes lejos estudiando lo que te apasiona, quiero que me prometas que vas a estar bien y que no te precipites a realizar actos que te harán sentir un arrepentimiento:
—Si padre, voy a estar bien. Si esto es por los groseros, no quería que le hicieran nada a ese joven, no me parecía justo.
—No hablo solo por eso hijo, si te lo comento no es para cuestionarte, solamente quiero que seas una persona de bien.
—Lo prometo padre. Ya podemos entrar, tengo hambre.
—Claro que sí hijo.

Hirtch y Ruz entraron a su casa cercas de la entrada de la villa Corde para cenar lo que Diana había cocinado y descansar para el gran mañana.

Capítulo II: Monte Borknagar

Una vez que los luminosos rayos de sol acaricien la mejilla de Ruz, él se levantó con una energía ansiosa, quiso ocasionar una gran impresión para sus futuros amigos y maestros en la Escuela Rata Blanca y por ende tuvo que asegurarse de tener todo lo necesario para las clases y convertirse en un gran mago.

Ruz empacó con su pequeña mochila de armazón de madera de libros; comprados por su padre como sus libros favoritos de Scarcella desde su estantería, botellas alargadas vacías y por último su varita de “Scarcella”. Después de empacar, vistió con el uniforme escolar oficial de la Escuela de Rata Blanca; el uniforme era de color gris, mangas y cuello blanco, logo escolar (silueta blanca de una rata posando sobre una varita mágica) situado a la izquierda del pecho.

Normalmente en un uniforme escolar, para los estudiantes varones tienen que llevar una camiseta escolar y pantalón de mezclilla como uniforme y para los estudiantes femeninos llevaban lo mismo, pero con una falda cuadriculado con los colores del uniforme en lugar del pantalón. Antes se llevaba capa, pero fue descartado en todas las escuelas incluido Rata Blanca, pese a ser la más tradicional, debido a lo impráctico en el momento de volar en escoba y era blanco fácil para hechizos letales de cualquier rama.

En el caso peculiar de Ruz, aunque tenga rasgos andróginos como en su complexión delgadamente femenino y lo puntiagudo que eran el punto extremo del parpado de sus ojos. Se identificaba como varón, pero en su uniforme escolar decidió en optar por la falda cuadriculada (colores gris y blanco) característico de las estudiantes de la Escuela Rata Blanca para presumir de su intersexualidad de la misma forma en como su madre solía ir a las tiendas o en marchas activistas por los derechos de la identidad sexual en las calles empedradas de la Aldea Corde para presumir de la peculiaridad de su hijo acompañándola en todo momento.

Ruz bajo las escaleras espiral de su cuarto como estrella fugaz, con su mochila en la espalda para ir al comedor y se sentó con su madre, exhibiendo una sonrisa alcanzando las mejillas, para desayunar junto con ella el caldo de acelgas azules que ella preparó con amor y afecto

Mientras comían, Diana observo a su hijo como si fuera su mayor logro de la vida y le dijo:
—Me alegra mucho que hayas optado por esa falda en lugar del pantalón con mezclilla. Se te ve tan lindo que podía comerte a besos Ruzito.
—Gracias madre, desde que fui con mi padre a la sastrería me gustó mucho esta falda -—Ruz lo dijo alegre y vivaz pero su tono cambió a duda—pero no note a mi padre seguro de mi …
—No le hagas caso a tu padre, el ya debería de saber que yo siempre tengo la razón y que él se debería de limitarse solo a proveer. ---Pellizca ligeramente la mejilla de Ruz como si fuera su amante--- Tú vas a ser un gran mago especial y cualquiera que te trate de iluso
—Es un enorme tarado.
—Ese es mi niño especial-–besa a su hijo en la mejilla como si fuera a morir en este momento—
—Gracias madre.

Una vez que terminaron de desayunar. Diana indico a su hijo que le besara en sus labios, Ruz acerco sus labios en los de su madre como forma de despedida. Ruz verifico su mochila y asintió con la cabeza al ver que no se le olvidó nada y corrió hacia la puerta principal de su casa, pero se detuvo y pregunto por su padre. Diana solamente le respondió de que Hirtch, su esposo, fue temprano por su trabajo en el mantenimiento de barcos pesqueros, pero ella se lo hará saber de su despedida.

Ruz asintió mientras salió de la puerta de su casa y se apresuró para llegar la entrada de la Aldea Corde listo para esperar atentamente a la llegada del carruaje escolar oficial de la Escuela Rata Blanca.

Mientras Ruz espero al carruaje, no pudo contener su felicidad al saber que ya no estará en una escuela normal y mediocre que solamente le hacía sentir como su chispa de magia se apagaba con las clases aburridas y monótonas que eran: Matemáticas, Ciencias, Literatura, Música, Astronomía, Cristalicidad (electricidad pero se manipula los cristales purpuras como fuente de energía) y entre otras “ramas” simplistas de pseudo-magia que solamente los neu mages que no podían ni conjurar algo tan sencillo como una llama podían entender y no los vio de utilidad.

Sin dudas, la rama que más detesto Ruz era la Biología, simplemente porque en esas clases sus excompañeros de clase aprovechaban la oportunidad para dirigir sus burlas hacia el mientras que el maestro solamente le refutaba las enseñanzas que su madre le inculco. “¡Como es posible que tu nacieras como un ser intersexual naturalmente, en humanus eso es biológicamente imposible, no sé qué tu madre te ha enseñado, pero ella es una enorme Stultusia (Pendeja)!” era uno de los habituales cuestionamientos que su maestro de biología solía hacerle a Ruz y no podía hacer más que contener su enojo, su rostro hirviendo como tomate en la olla mientras intento sofocar las burlas crueles de sus compañeros a su persona.    

Una vez sus compañeros le robaron su mochila, pero cuando Ruz les exigió que le devolvieran, en vez de encontrar sus libros de Scarcella solamente encontró cadáveres de sapos con sus ojos arrancados fuera de sus cuencas y pieles pálidos verde oscuro, es notable que era una forma insultante de llamarle “anfibio” pero por la constante subestimación de sus compañeros a su inteligencia decidieron en restregarle a sus caras de que era un anfibio.

Ruz no se lo tomó bien y inspirado por el carácter fuerte y justiciera de su madre. En el patio del recreo decidió en atrapar un criadero de viudas negras dentro de un frasco y, una vez que el recreó terminó, soltó el frasco lleno de viudas negras por todo el salón sin dar una oportunidad a que el maestro inicie la clase de biología y no hizo un comentario burlón a sus compañeros, él era mejor que todos ellos, simplemente indico indiferencia al encoger sus hombros y sonrió de mueca a mueca, satisfecho por su desquite.

Se desconoce si hubo muertos en ese incidente, pero para Ruz en sus siete años no mostro preocupación a sus agresores, simplemente les dio lo que ellos realmente merecían y que al ser expulsado permanentemente de esa escuela fue lo mejor que le paso en su vida.

Su madre compartió esa misma postura con él, pero su padre solamente le aconsejo que mejor le hubiera contado de su situación con ellos o con la directora antes de actuar drásticamente, pero para Ruz no le importaba las palabras de su padre. “¿Acaso importa?, un tarado es un tarado, nadie los extrañara.” Fue lo que Ruz le respondió al sermón de su padre sobre el incidente de las viudas negras.

Mientras que Ruz recordó risueñamente sobre su gran desquite a esa escuela para neu mages de su aldea. Un señor de dos metros de alto, pelo y barba gris larga hasta la cintura y una gruesa gabardina café despertó con un chasquido a Ruz de su mundo de recuerdos:
—¡Niño! Te estuve hablando como cientos de veces y tu estas más tieso que el cadáver de mi tío. Vienes o no.
—Oh claro, perdóneme señor. —Con un tono nervioso y apenado mientras sube al carruaje blanco—Me llamo Ruz, Ruz Reathfield.
—Arlof, ya muévete para atrás niño. —Tono de voz agresivo y altanero—

Ruz subió al carruaje blanco mientras se sentó atrás del conductor Arlof; El espacio interior era chico, rustico en contraste con la apariencia externa del carruaje, imperial recta y plana, solamente cabía cuatro niños dentro, el carruaje iba lleno. Mientras que Arlof se encontraba sentado en el pescante y manejando el ramo para que el par de caballos blancos como la nieve galoparan a la dirección deseada, un camino en línea recta rumbo a la Escuela Rata Blanca.

Ruz, apretado, noto a un niño sentado a su derecha y dos niños en frente, los tres portaban el uniforme de la Escuela Rata Blanca y llevaban sus respectivas mochilas sobre sus pies. El niño sentado a la derecha de Ruz era de complexión corpulento-obeso, sus ojos cafés eran bizcos, cabello café grueso y largo hasta los hombros. El niño miro a Ruz y le sonrió como si fuera a ser su amigo de toda la vida y se presentó:
—Hola, soy Oz Iommi, pero me puedes decir Oz ¿Quieres ser mi amigo? —Su tono era alegre y vivaracho-–
–Claro. —Le da un apretón de manos a Oz Iommi—Mi nombre es Ruz Reathfield, soy de la Aldea Corde.
—Fascinante. Yo era de la Aldea Tonus, está por debajo de la Aldea Corchea Sur, mis padres se mudaron a la Aldea Stacatto por el nuevo empleo de minero de mi padre.

Oz Iommi procedió a mirar los dos niños de enfrente para invitarlos a la conversación con un entusiasmo enorme como su estómago:
—Vamos, hay que introducirle a Ruz sobre cómo nos llamamos, de que aldea venimos y que peculiaridades tenemos.

Un niño de cabello corto pelirrojo y pecas visibles que estaba enfrente de ellos respondió sarcásticamente:
—Acabas de hacer tres peticiones en una puerquito
—¡Oye! No le hables así a Oz, ese es su nombre, grábatelo en tu frente de cartón. —Ruz respondió con agresividad---
—No pasa nada Ruz. Él es amigo mío y me lo dice todo el tiempo, no me molesta para nada. ---Oz aclaro con júbilo para evitar generar conflictos.---
—Debería de. —Ruz refunfuño en un tono de voz débil—

El niño con pecas respondió con un tono de arrogancia:
—Viendo que mi amigo el puercoso no le molesta. Me llamo Pierkiss y aspiro a ser el mejor mago de todos los tiempos. Vengo de la aldea más grande y popular de todo este mundo, la Aldea Corchea, es tan grande que se divide en Norte y Sur. Yo sería del Norte en ese sentido. Corchea Norte tiene una de las culturas más ricas que cualquier otra aldea puede presumir en contar, debido a que es ahí donde surgió la tribu Kinche, la tribu de guerreros que se dice fue quien enseño al mismo Scarcella lo que el definiría como la rama Lumina, una de las ramas más …
—Yo ya se todo eso, si hubiera querido escuchar todo eso de nuevo, le hubiera pedido a un loro que me lea un libro de Scarcella entero. ---Ruz interrumpió en forma burlona a Pierkiss.
—Mi peculiaridad por el cual me aceptaron para la escuela es por esto.

Pierkiss cierró sus ojos y con un notable esfuerzo facial, logró mover los puntos de sus pecas para escribir su nombre. Pier en su mejilla derecha y Kiss en su mejilla izquierda. Impresiona a Oz como si fuera la primera vez que lo ve y aplaude ante el espectáculo mientras que Ruz no se le vio impresionado por el truco:  

—Si si, gran cosa. Un niño con un símbolo de relámpago en su frente es mucho más impactante y menos asqueroso que lo de tus pecas.
—Bueno puerquito amigo mío, no comentaste al niño diva sobre qué es lo que te hace peculiar. ---Pierkiss ignoró la burla de Ruz y pregunto a Oz.
—Tienes razón Pierkiss, se me olvido mencionar mi peculiaridad. Mi peculiaridad, son mis ojos. Los tengo acomodados de una forma rara, pero puedo hacer esto.

Oz giró su ojo izquierdo de izquierda a derecha en vertical y después giro su ojo derecho en diagonal de abajo hacia arriba.

—Tengo el total control de mis ojos, aunque nunca estén alineados.
—Oye, siempre me he preguntado, cuando giras tus ojos para adentro ¿Vez tu propio cerebro? ---Pregunto Pierkiss sarcásticamente---
—Claro, es rosado y arrugado como en las ilustraciones de mis libros de anatomía.
—Y tu amargado. Ya sé que eres de esa Aldea Corde, una aldea sin aspiraciones a la magia y solo buenos para estafar. ¿Qué te hace peculiar? ---Pregunto Pierkiss desafiantemente a Ruz. —
—Bueno Puerquis, Yo nací con rasgos de niño como de niña y por ende soy especial. Al igual que tu yo también aspiro a ser el mejor mago de todos los tiempos y espero alcanzar el mismo nivel que mi hechicero favorito Scarcella.
—Vaya, eso es asombroso. ---Respondió Oz con una genuina calidez mientras que Pierkiss río a carcajadas---
—¿Puerquis, enserio? Si esa es tu forma de insultar, no te quiero ver cómo es que conjuras los hechizos. Pero vamos, ya entiendo el por qué llevas una faldita, por poco y creí que eras una nenaza.
—¡Tarado! ---Ruz insulto a Pierkiss—
—El que lo dice lo es. ---Pierkiss le devolvió el insulto---

Pese a la pelea de insultos que Ruz y Pierkiss llevaron a cabo. Arlof no alzo la voz para calmarlos, sin embargo, tomo un desvió hacia el Monte Borknagar sin que los cuatro niños aspirantes a ser magos se percataron del cambio en la ruta.

El único niño quien no se había presentado; era de ojos negros, cabello corto redondo negro y unas visibles branquias en ambos lados de su cuello. Restringido por su incomodidad al hablar, pero con una notable voluntad por comunicarles su extraño presentimiento.

— Chicos … Chicos. –aumenta su voz gradualmente alto para ser escuchado sobre la discusión--- ¡Escuchen!

Ruz y Pierkiss frenaron su guerra de insultos para centrar su atención en el chico silencioso. Pierkiss con sorpresa comento:

—Vaya Vaya. Ya dijiste algo desde que te subiste a este carruaje y te sentaste al lado mío. Por un momento asumí que eras mudo porque no querías hablar conmigo.
—No me gusta mucho parlotear. --aclaro con su voz tenue— Aun así ¿Soy solo yo o sintieron un cambio en el camino?
—Si, creo que estas en lo cierto con ello. –Concordó Ruz--
—Ah sí. Mi nombre es Mars Smith, soy de la Aldea Legato y mi peculiaridad son mis branquias. –-Con su dedo índice toca sus branquias— respiro tanto arie como agua. –Estrecha su mano hacia Ruz. --
—Encantado de conocerte Mars. —Aprieta la mano de Mars con un notable tono rosado en sus mejillas—
—Fascinante. He escuchado que en la Aldea Legato hay buenos pescadores ¿Es cierto que dicen de que hay gente pescada? ---Oz pregunto con atención a Mars---
—Si. Claro que sí. —Mars asintió con una duda nerviosa---
—No puede ser ¡Literalmente te llamas marte! ¿Qué clase de nombre estúpido es ese? ---Pierkiss respondió con agresividad---
—Mira quien lo dice. El mismo quien se llama Pierkiss ---Ruz respondió en defensa a Mars---
—Tu no te metas nenaza. —Pierkiss contrataco la respuesta de Ruz—

Ruz y Pierkiss iban a volver a discutir con palabras degradantes hasta que el carruaje se detiene y Arlof abrió la puerta del carruaje y sacó uno por uno a los niños fuera del vehículo con una agresividad impregnaba en su fuerza al sacarlos. “¡Ya sálganse afuera stultus que no tengo todo el maldito día!” les exclamo Arlof, luego de sacarlos y darles tiempo para que tomen sus mochilas y colgarlas sobre sus espaldas.

Se puso adelante de los niños entusiastas a ser magos mientras que apuró su paso para que caminen más rápido hasta la cima del Monte Borknagar. Para los niños era un penetralium, un lugar en el que desconocían, para Arlof es su lugar frecuentado.

Entre los cuatro niños murmuraron detrás de Arlof sobre del porque estaban aquí en este extraño monte, el cual no saben nada al respecto y ni siquiera sus escuelas normales o los libros que tenían mencionaron nada sobre este monte.

Oz creyó que era una ceremonia de iniciación, pero de ser el casó ya tendrían que haber visto a otros niños en el medio del monte. Pierkiss sugirió la posibilidad en donde un objeto místico les iban a asignar en que casa deberían de quedarse para estudiar como en la Escuela Corazón Sagrado, el cual disponían de una esfera morada mágica para asignar cada estudiante a su respectiva casa. Sin embargo, la Escuela Rata Blanca no manejaba ese sistema educativo hasta donde ellos sabían por lo que descartaron ese motivo.

Ryz y Mars se mostraron callados y expectantes a lo que podría ocurrir, la expectativa y duda consumió el corazón de los cuatro niños al no saber el por qué estaban caminando sobre un monte desalojado de todo rastro de presencia viva posible.

Una vez que estuvieron en el centro del monte. Arlof se detuvo en seco, los cuatro niños que estuvieron siguiéndolo frenaron de igual forma. El cielo nublado que acechaba en su alrededor junto con el suelo rocoso, seco y cadente de vida oprimía la mente de los niños en un extraño umbral de soledad y desasosiego.

Después de que los minutos se sintieran eternos. Pierkiss fue el primero en demandar respuestas a Arlof:

—Señor conductor ¿Qué estamos haciendo aquí? … ¿Está seguro de que hay algún niño que debamos de recoger aquí? Si es así no veo ni un niño más aquí que solo nosotros.      

Arlof no emitió una sola palabra, estuvo quieto e inmóvil como estatua. La postura de Arlof desespero de impaciencia a Pierkiss mientras que el resto de sus compañeros estuvieron callados:

—Si esto no es un rito de iniciación de la Escuela Rata Blanca. Le exijo que nos vayamos de aquí. No quiero llegar tarde a mi primer día como estudiante de la Escuela Rata Blanca.

Una vez más. Ni una respuesta audible de parte de Arlof. Su postura inmóvil petrificaba a los niños de inquietud y angustia, pero Pierkiss era el único que se mantenía firme. Volvió a replicar por respuestas:

—¡Mire, si usted no nos va a llevar a esa maldita escuela, mi padre, líder de la fuerza polizei, puede hacer de que usted jamás vuelva a trabajar en algo así como un conductor si usted no le …!

—¡Ossumunición!—Grito Arlof---

Arlof, luego de gritar esa extraña palabra. Giro su cuerpo media vuelta rápido como búho, extendió su mano derecha, aflojado y moviéndose como si fuera un pellejo colgándose, directamente a Pierkiss mientras desde su palma eyecto a una velocidad de parpadeo un metacarpiano, el cual perforo e incrusto la frente de Pierkiss.

Ruz, Oz y Mars tuvieron sus alientos salidos de sus cuerpos al contemplar el cuerpo sin vida de Pierkiss caerse de espaldas sobre la rigidez y dureza del suelo estéril. Un pequeño aro de sangre empezó a rodear sobre el hueso incrustado en la frente de Pierkiss al mismo tiempo que sus ojos brillando en esmeralda palidecieron hasta volverse en unos grises descoloridos.

Entre los tres niños vivos, Oz era el que se encontraba al borde de las lágrimas y con gritos ahogados ante la muerte de quien consideraba su gran amigo de la infancia, Sin embargo. Arlof no les dio un momento a los tres niños de procesar el ser testigos de la muerte de un niño inocente aspirante a ser mago y movió su holgada mano a Oz, era su siguiente objetivo:

—Ustedes no necesitan saber nada niños puttus, menos tu puerquito llorón. —Arloj dijo con un tono risueño—

Ruz no podía dejarse cegar por el temor de la situación. Se puso en frente de Mars y Oz para protegerlos en tanto sacaba su varita mágica de “Scarcella” fuera de su mochila tan veloz como pudo para apuntar a Arlof y conjurar un hechizo, pero esto solo hizo que la atención de Arlof se dirigió a la varita de Ruz, lejos de sentirse intimidado, exhibió una sonrisa desdentada y burlona:

—Tú crees que esa varita de descuento va a cambiar algo niño stultus. Cualquier hechizo que tu creas dominar yo sé cómo contrarrestarlo. No te molestes en intentar algo mariquita. —Dijo Arlof con un tono desprecinte—
—¡Te hare arrepentir en decirme mariquita, tarado!! —Respondió Ruz con agresividad. – ¡Anima Ventrilocus!

Una vez que Ruz termino de pronunciar ese hechizo de la rama Anima. Arlof corrió de un lado a otro imitando el aleteo y cacareo de un gallo, mientras que la confianza de Ruz aumento al notar que estaba ejecutando el hechizo con su varita.

—¡En verdad lo estas logrando! ---Exclamo Oz con un tono de esperanza y su cara empapada de lágrimas---

La gracia duro poco cuando Arlof movió detrás de ellos para empujar hacia un lado a Mars con fuerza bruta, haciendo que Oz vaya a auxiliarlo a ponerse de pie. Posteriormente agarró del cuello de Ruz con solo su mano estructuradamente fuerte, exprimiendo todo el arie fuera de los pulmones de Ruz acompañado de una risa histéricamente en regocijo de parte de Arlof:

—¿Enerio creíste que te iba a salir a la primera un hechizo complicado para tu cabecita? Ni siquiera me diste una oportunidad para contrarrestar uno de tus débiles hechizos. Ahora veo el por qué la Escuela Rata Blanca nunca aceptara a estudiantes patéticos como ustedes. Aparte que el nombre del hechizo es Anima Puppa, stultus maricón.

Ruz pudo sentir como el mastodonte de Arlof estuvo apretando su delgado cuello con una presión creciente. Como si Arlof está consciente de poder dislocarle el cuello si quiere, pero prefiere ver como su vida se apagaba lentamente en sus manos como si estuviera extinguiendo la flama de una vela.

Oz, cargando a Mars de su hombro, intentaron correr lejos del centro aun con sus rostros visibles de un sudor frio y con la mirada inquieta. No querían dejar a Ruz a su suerte, pero Arlof los sobrepasaba de tamaño, fuerza y poder.

Sin embargo, cuando Oz volteó su cabeza para ver la trayectoria, los dos niños se percataron que no han logrado huir del asesino alto ni por un centímetro, es como si en el centro del monte había una fuerza más allá de su entendimiento que los forzaran a quedarse en este desolado y lúgubre escenario.

Poco a poco Ruz se le dificultó respirar, sintió como su cuerpo dejaba de moverse erráticamente poco a poco como si ya se ha resignado a la derrota. Dentro de los pensamientos de Ruz esto era inaudito, la tenía que ser el niño especial, aquel quien salvaría el mundo del peligro, aquel quien sería el mago más poderoso de todos los tiempos … aun así, es como si su interminable suerte al fin llego a extinguirse como la estrella del cielo, su última petición fue que sus amigos logren huir del monstruo y irse a la Escuela Rata Blanca.

Su destino final iba a suceder hasta que escucho tenuemente una voz.

—Éramos pocos, pero murió mi gran amigo Arlof de una apuñalada a su corazón

Dicha frase fue dicha por un ser desconocido al instante de que Arlof soltó su mano sobre el cuello del niño, liberando a Ruz mientras que el cae de espaldas al suelo. Ruz solo pudo contemplar el cómo Arlof tenía sus manos sobre su pecho mientras que expulsaba violentamente litros de sangre fuera de su recipiente corporal para caer de enfrente, salpicando su cara sobre el charco de sangre.

Oz y Mars corrieron aliviados al ver que Ruz está vivo y lo ayudaron a ponerse de pie, cada uno sosteniendo un brazo de Ruz. Entre los tres contemplaron aquel salvador cuya apariencia no lucia igual a cualquier aldeano que vieron en sus respectivas aldeas.

Su salvador era un adulto que portaba una llamativa armadura negra con decoraciones y contornos dorados en su alrededor (ni siquiera existen los, pantalones cortos con líneas horizontales entre negro y gris, piel pálida más clara que una perla y capas irregulares sobre su cabello amorfo negro. El salvador se presentó ante ellos de la siguiente forma:

—Pueden decirme su intervención divina. Bueno no, su lengua acá es primitiva pero paradójicamente complejo bello el cómo a veces conjuran sus hechizos con la facilidad de la palabra, pero en otros no. En fin, conocen la historia de Gilgamesh, un gran guerrero que combatió contra Bull of Heaven, aspiro ser como el algún día. En fin, de los en fines, ¿Saben decir gracias como la gran gratitud que ustedes sintieron cuando sus gratificantes madres le dieron luz al gratificante esplendor de la vida?

Su forma de hablar confundió a los tres niños. En específico a Ruz quien no pudo hallar sentido el cómo este hombre les hablara como si el fuera una paradoja caminante.

—¿Quién es usted? —Respondió Ruz con confusión--
—Yo soy …. Yo soy …. ---El extraño hombre titubea como si no quiere revelar su mayor secreto a tres niños--- Díganme el maestro Baker, soy de la Escuela Rata Blanca, iba de paso en el Monte Borknagar hasta que vi que ese malo malo Arlof mato a uno de los suyos y por poco tu. –Se inclina y le toca la nariz de Ruz con su dedo indice--- Boop, casi te ibas de este mundo. Si no fuera por mí, no tendrían una historia que contar ¿O sí, heyo?
-Supongo que no. Muchas gracias señor Baker. ---Ruz agradeció al peculiar señor Baker---
—¿Porque lleva esa armadura señor? ---Respondió Mars con timidez---
—De la misma forma del por qué tu llevas esas branquias amiguito Mars ---Respondio Baker con vacile a Mars mientras le tocaba las Branquias para la incomodidad de Mars---
—¿Sabe nuestros nombres? –Oz pregunto con asombro---
—Se también tu nombre querido Oz, como también el del galán Ruz y el pobre fallecido de Pierkiss. ---Baker mira con una tristeza fingida al cadáver de Pierkiss--- pero que se puede hacer, la muerte es la anti vida y la vida es la anti muerte.

De pronto, los cuatro escucharon un ruido gutural resonantemente grave que obligó a Baker a cargar a los tres niños en un abrazo para su sorpresa mientras les explicó en extasis:

—No deben de quedarse mucho tiempo en el Monte Borknagar. El Monte Borknagar es un lugar muy muy feo cuyo centro te vuelve presa de su anomalía espacio sin temporal y si no logras escapar formaras parte del horrible disonantes gritos guturales como si fuera del género Noise. Como sea, les seré su ayudita especial dentro del espacio tiempo narrativo, DIVIERTANSE MUCHO EN LA ESCUELA RATA BLANCA MIS NIÑOS.

El señor Baker da un salto y en un pestañeo los tres niños caen en la entrada de la Escuela Rata Blanca al mismo tiempo cuyas expresiones mostraron confusión ante las palabras extrañas y disonantes del señor Baker así como su repentina desaparición una vez que los tres estaban fuera de la enorme ovalada puerta de la Escuela Rata Blanca.

—Es un maestro muy extraño como para ser de esta escuela ¿No es cierto amigos? —Mars comento ante la extraña sucesión de los hechos---
—Lo es y más porque no fue con nosotros cuando nos transportó aquí con un hechizo de transporte impresionante. Espero poder aprenderlo algún día. ---Oz respondió con entusiasmo, pero su tono descendió a una notable tristeza y sollozos—Una pena que Pierkiss, mi mejor amigo, no lo lograra, solo esperemos que el señor de los cielos lo reciba en su paraíso, pero aun así … lo extrañare mucho.
—A quién le importa a ese puerquis Oz, lo importante es que estamos en la Escuela Rata Blanca y no se ustedes, pero yo espere toda mi vida para estar en este lugar y si ese señor Baker nos ayudó. Es porque está en nuestro destino, volvernos los más grandes magos de todos los tiempos. ---Ruz expresó su enorme emoción de alegría desbordante al estar, al fin, en su escuela soñada----

“El ultimo que llegue es un Grifo podrido” comentó Ruz juguetonamente a sus dos nuevos mejores amigos al mismo tiempo que corre como si aun fuera una golondrina revoltosa y mientras sujeta con firmeza la mochila en su espalda. Oz y Mars se miraron confundidos por la extraña actitud de Ruz, pero decidieron seguir su ejemplo en no pensar más sobre el incidente en el monte y caminan dentro de la entrada de la Escuela Rata Blanca para olvidarse del horrible momento y dar paso al aprendizaje mágico que recibirán. En especial Oz quien detuvo su sollozo para honrar la memoria de Pierkiss en cuanto se convierta en un gran mago.

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